Cuando te toca crear contenido sobre vida nocturna, a veces tu «investigación de campo» de lleva a vivir noches salvajes, inimaginables e inolvidables. Pero,  cuando escribes de Cancún -la meca del Spring Break- y Playa del Carmen, las experiencias pueden volverse más increíbles.

El Caribe Mexicano es mundialmente conocido por su incomparable vida nocturna y parte de mi trabajo es cubrir todo tipo de eventos, desde presentaciones de DJs, fiestas de Hip Hop, show-cases de reggaetoneros y por su puesto, el festival de Spring Break en Cancún. Algunas noches en Cancún son más alocadas que otras y puedes terminar tu noche hasta en una ciudad diferente a dónde la iniciaste. A mi me encanta compartir las historias de lo que vivo cuando estoy «trabajando» así que aquí les dejo mi más reciente experiencia:

 

El pasado 16 de Junio, el famoso reggaetonero Manuel Turizo se presentó en Dady’O Cancún. Debo confesar que no soy muy fan de este genero musical pero en lugar de pasar otro sábado en casa viendo netflix, decidí asistir a este evento. Siempre pido a alguna amiga que me acompañe a cubrir los eventos porque acompañada es más divertido. Pero esa noche, mi acompañante decidió dejarme para irse con su novio y aunque traté de retenerla con el chantaje de  «sisters before misters» pero perdí esa batalla. Así que terminé encontrándome sola en un antro lleno de gente bonita y sintiéndome abandonada. Pero de repente comenzó a sonar la única canción que me sé de Turizo: «Déjala que vuelva» y un chico guapetón que estaba a mi lado comenzó a cantarla, bueno, pretendía cantarla porque ni se sabía la letra y mucho menos hablar español, y ahí regresó mi sonrisa. Naturalmente, terminé bailando con él y luego de compartir algunos shots, sus amigos se volvieron mis amigos.

Mi nuevo grupo de amigos estaban hospedados en Playa del Carmen, por lo que en cuanto Turizo dejó el escenario, ellos dejaron Dady’O para seguir la fiesta en Playa. Fui invitada a unirme a ellos y no puedes decirle que no a gente así de comprometida con la fiesta, ¿o si? Llegando a Playa, nos fuimos directo a  Palazzo Nightclub para tomarnos una última botella de felicidad líquida -ya eran casi las 3 am-. El ambiente en Palazzo Playa del Carmen estaba increíble. Nos perdimos el show del Azteca pero el club estaba lleno, la gente no paraba de cantar cada canción que el DJ tocaba y unos nuestros vecinos de mesa fueron super amigables que nos invitaron varios shots de tequila. Y como es bien sabido que cuando compartes tu tequila es porque quieres amistad sincera, nosotros aceptamos seguir a estos fiesteros en su plan maestro: esperar en el club hasta que tocaran la última canción y luego ir a la playa a ver el amanecer. En este momento de la velada, esa ida sonaba tan genial pero cuando llegamos a la playa alrededor de las 5 am (y yo vistiendo un vestido de fiesta y zapatos de tacón), me dí cuenta que tal vez ya había tenido suficiente fiesta.

Lo hermoso del Caribe Mexicano es justo eso, que puedes comenzar tu noche en una discoteca en Cancún y luego terminar en una ciudad diferente y con nuevos amigos.

Luego de tomar algunas fotos del amanecer, finalmete dije adiós a mis dos nuevos grupos de amigos y me fui a la estación de autobuses para regresar a Cancún y dormir todo el domingo.

La gente puede pensar que estoy un poco loca cuando salgo de fiesta, pero un peor pecado es ser aburrida y predecible y para ser honesta, fue muy aburrida los últimos meses… Pero estoy de regreso partyholics, ¡Prepárate para la fiesta!

 

Blog por @CarMarban